Escucha tu cuerpo!

Sentirse bien no es hacer dieta

Se trata de comenzar a escuchar nuestro cuerpo.

Cuando tomamos la decisión de hacer un cambio para el bienestar de nuestro cuerpo,  ese es el primer paso! Tu cuerpo te ha hecho sentir que la manera en que habías estado alimentándolo no era la que le permitía funcionar a su máximo potencial.

Cuando ingerimos alimentos procesados y altos en grasas saturadas o alimentos cargados de azúcares y colorantes, nuestro organismo sufre tratando de procesar todos aquellos elementos difíciles de digerir y de poco contenido nutritivo.

Ahora, cuando comienzas a notar síntomas de inestabilidad en tu cuerpo  como fatiga, dolores de cabeza, problemas intestinales y pesadez estomacal (entre otros) y decides hacer un cambio, es sumamente placentero ese descubrimiento de que ciertos alimentos y la ausencia de otros hacen al organismo más óptimo.  La digestión se hace fácil y ligera. Ya no sientes esa pesadez después de comer que sólo te causaba ganas de dormir un rato. Ésto se debía a que el estómago y el sistema digestivo en general tenían que trabajar doble para procesar todos estos alimentos, quitandole así fuerza a otras funciones básicas como el estar alerta y con energía.

Sin embargo, cuando comes balanceado, acalino, orgánico y en general alimentos frescos de poco procesamiento, estás dándole al sistema todas las enzimas digestivas necesarias para que el proceso sea ligero y puedas mantener los niveles de energía a su máxima potencia.

A ésto no olvidemos sumar el consumo de agua necesario para que el cuerpo esté bien hidratado. Nuestro cuerpo y las células que lo componen están hechos mayormente de agua y debemos ayudarlo a mantener estos niveles para encontrar ese bienestar que tanto deseamos.

Así que comienza hoy mismo a tomar una pausa y notar conscientemente las señales que te da tu cuerpo. Buenas o malas. Te sentirás muy bien de saber que tu cuerpo se está regenerando rápidamente a su estado natural de salud y así continuar el camino al bienestar físico y emocional que mereces.